Cajón Desastre: Memorias de una superviviente, de Doris Lessing

Una mujer, confinada en su departamento de la planta baja, narra en primera persona los recuerdos de una época caótica y convulsa, ¿te parece conocido? Pues bien, en esta especie de autobiografía distópica, la maestra Doris Lessing nos lleva por las asoladas calles de una ciudad que podría ser Londres, donde hordas de precoces púberes tribales hacen de las suyas en una sociedad que se cae a pedazos.

Esta protagonista sin nombre, con el tranquilo tono de una mujer madura de clase media -que no tuvo la fortuna de poder buscar refugio en la campiña- va narrando con calma y resignación lo que ve desde su ventana; parapetada tras los viejos cortinajes para no llamar la atención, para no convertirse así en víctima de la violencia que se avecina y que crece y se acerca, como la sombra de un monstruo que no debe despertarse.

De manera incierta, llega hasta su hogar Emily, una niña de doce años con su gato tamaño familiar llamado Hugo, y la vida de esta solitaria mujer sufre un vuelco al asumir el cuidado de la desconocida huésped; sin saber a ciencia cierta quién es, de dónde viene y qué sería capaz de hacer(le).

A medida que avanza el relato retrospectivo, es imposible no sentir la atmósfera de temor opresivo y silencioso en que se desenvuelven las acciones, las escapadas de Emily, cada vez más frecuentes, fumando y destruyendo lo que puede para ser aceptada por los feroces miembros de un grupo que trae reminiscencias de “El señor de las moscas” con su arrogancia juvenil, el sexo desaforado y primigenio, como también están presentes los rasgos de ternura y cuidado que todo ser humano necesita.

Dicen que al final los viejos y los niños son extremos que se encuentran, y es así como Emily logra tocar el corazón de la superviviente y se entienden de alguna manera extraña, estableciendo un tácito pacto de afecto en tiempos de caos.

Este libro lo leí mucho antes de que la autora fuese Premio Nobel 2007, y sentí una genuina alegría cuando vi el anuncio… En realidad se me llenaron los ojos de lágrimas, porque esa sencilla abuela, de pelo blanco con peinado de campesina antigua y el rostro surcado de arrugas, fue capaz de avizorar en 1974 la tiranía creciente de los jóvenes, su vagar por las calles destruyendo un sistema en el cual nunca se sintieron acogidos, pidiendo a gritos un poco de atención y cuidado, castigando a sus mayores por el horrible abandono en pos de darles «lo mejor» entendiendo por eso bienes materiales, capaces de entretenerlos, a cambio de no molestar a sus cansados padres.

Memorias de una superviviente (1974) es la crónica de la actualidad escrita casi medio siglo atrás, lo cual refrenda la idea de que el escritor es un clarividente, capaz de adelantarse al futuro, por eso planteo el desafío de abrir un nuevo portal: leamos hoy, para saber qué pasará mañana.

Marisol Utreras Guerra, 2020.

Marisol Utreras Guerra, nacida en Valparaíso el 31 de mayo de 1968, Ingeniera en Administración de Empresas, lectora inveterada de ciencia ficción desde la primera infancia, colaboradora de Editorial Puerto de Escape en comentarios especializados de Ciencia Ficción y Fantasía en su sección “Bibliomancia”; presentadora de los libros de la Editorial y moderadora en los conversatorios literarios organizados en conjunto con la I. Municipalidad de Viña del Mar. Actualmente investiga acerca de la literatura distópica y sus referentes en la creación hispanoamericana. Su libro de cabecera y que salvaría del apocalipsis es “Cántico por Leibowitz”, de Walter Miller Jr.

Un comentario en “Cajón Desastre: Memorias de una superviviente, de Doris Lessing

  1. Me parece que es un texto aleccionador sobre cómo la sociedad ve la vejez. En su rabiosa actualidad, que en última instancia no sirve a nadie, la sociedad condena la senectud a un lugar de obsolescencia e incomodidad. Nada más observar hoy en día un síntoma off-topic: la conspiranoia indica que la pandemia es para quitar de en medio a toda una clase social avejentada porque es un lastre para los sistemas de gobierno y de bienestar público.

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