Entrevista a Marel Alfaro Zúniga. Feria Internacional del Libro de Honduras 2024.

Por Cristóbal V. de la Cuadra

En agosto del presente año 2024 en la ciudad de Tegucigalpa, Honduras, se llevó a cabo la 3ra Feria Internacional del libro de Honduras. Este evento, organizado por el gobierno hondureño a través de la Secretaría de las Culturas, Artes y los Patrimonios, tuvo una particularidad para las y los aficionados de la ciencia ficción, y es que el objetivo central de la FILH 2024 buscaba impulsar la exploración y comprensión de la ciencia ficción y la tecnología como herramientas para reflexionar sobre su impacto a futuro en la sociedad y la vida cotidiana. Es así como, durante cuatro días, se realizaron una serie de conversatorios, lecturas de obras, ponencias, reflexiones y actividades para niñas y niños en torno a la ciencia ficción.

El escritor hondureño de ciencia ficción y socio de Alciff Marel Alfaro Zúniga fue parte de este evento, participando en distintas ponencias y estableciendo un mapeo de autores nacionales del género que dieron forma a la Feria. En esta breve entrevista nos cuenta sus principales impresiones respecto de las diversas actividades realizadas y el futuro de la ciencia ficción en su país.

¿Cómo fue tu participación en la FIL de Honduras, en qué actividades participaste como expositor y público?

La FIL de Honduras 2024 comenzó el día jueves 8 de agosto con una pequeña lectura de escritores de ciencia ficción a nivel nacional. En esa primera lectura participaron José H. Bográn, que es un escritor de San Pedro Sula, Javier Suazo de Tegucigalpa, que es la capital de Honduras, Silvia González Carías, también de la capital, Raúl Cesar Arechavala y Víctor Galindo; fue una lectura de cinco autores nacionales en la que cada uno de ellos leyó un cuento y pudo acceder también a conversar junto con el público. Ellos fueron los cinco autores que estuvieron en la actividad inaugural dentro de la ciencia ficción a nivel de lo que fue la feria.

El día viernes 9 de agosto participé en el conversatorio “Ciencia ficción en Honduras”, compartiendo con tres autores más: Héctor Leyva, que es un crítico literario hondureño, Josué Álvarez escritor y crítico literario, y Kaltón Brulh, que es un escritor que incluso ha participado en algunas antologías fuera de Honduras.

Y, el día sábado 10, ya en la jornada número tres, participé en la ponencia “Ciencia ficción en Honduras y algunas características generales” junto a Raúl Cesar Arechavala Silva, que es un escritor argentino, que vive en Honduras desde el año 1980 y ya se le considera parte del inventario nacional. Él publica en el año 2018 Clones, relatos breves de 2096, que es una de las colecciones de cuentos más interesantes alrededor del género ciencia ficción en Honduras, y desarrollamos toda esta ponencia alrededor del género para poder dar luces de cómo se encuentra la ciencia ficción en el país y hacia dónde se dirige.

También asistí al conversatorio sobre ciencia ficción en el Caribe, por parte del escritor cubano Erick Mota, que fue el día sábado a eso de las 16:00 hrs. Fue la última actividad del día, en la que Erick hizo toda una exposición alrededor de la ciencia ficción caribeña y una introducción a lo que es el afrofuturismo. Erick cuenta desde la perspectiva de la ciencia ficción caribeña, sobre todo de la ciencia ficción cubana, lo que respecta a la parte de la identidad, pero, desgraciadamente por los tiempos no pudo extenderse un poco más, aunque también fue una actividad brillantísima.

Y ya pues el día domingo 11 de agosto, que era el día de cierre, participamos en una lectura junto a Erick Mota y Víctor Horacio Galindo en la ciudad de La Paz, en el departamento de La Paz, para poner un poco en contexto lo que hicimos en estos días alrededor de la feria.

Entonces, la feria se concentró en lo que era la temática de ciencia ficción, tecnología en la literatura y ficción literaria y a partir de ahí construimos todas estas pequeñas cositas que acabo de mencionar.

La FIL de Honduras tuvo un interés especial en la ciencia ficción ¿por qué crees que se dio este interés?

Bueno, el eje central, la temática de la feria fue la ciencia ficción. Incluso el slogan de la feria fue “que la lectura te acompañe” un poco versionando a Star Wars. Y, todo lo que tenía que ver con la iconografía y personajes de la feria, por ejemplo, el Quijote montado en un cohete, una nave espacial. En el caso del armiño, que fue la mascota, porque el país invitado y homenajeado era España, con su casco de astronauta. Y, tiene que ver mucho también con hacia dónde se dirige la realidad, por ejemplo, una de las conferencias que tuvo mayor afluencia de personas fue la relacionada con la inteligencia artificial y cómo esta tecnología se utiliza, por ejemplo, en la parte del mercado editorial, en la parte creativa. Las inteligencias artificiales todavía son un imaginario por explorar.

Entonces, por parte del gobierno de Honduras y por parte de la Secretaría de las Culturas, Artes y los Patrimonios el enfoque quiso dar también énfasis y fuerza a este género olvidado y degradado a nivel nacional, e incluso en algún momento se le llegó a llamar no literatura por algunos críticos literarios en Honduras. Entonces, es una forma de reivindicación, y es una forma también de introducir a  nuevos lectores, porque ese era el objetivo de la feria, lograr llegar a la población a la que nunca se ha llegado con este tipo de eventos y darle también alusión a nuestro querido género de la ciencia ficción. Y, la verdad es que cada una de las participaciones y cada una de las temáticas abordadas desde la lupa de la ciencia ficción fue todo un éxito. Entonces, es un objetivo cumplido por parte de la secretaría, y plantea principios para lo que sería la cuarta FILH 2025, donde esperamos poder presentar productos a nivel de la ciencia ficción nacional, regional y también a nivel latinoamericano.

Y, en ese sentido, considerando el contexto actual de la ciencia ficción hondureña ¿cómo crees que este tipo de iniciativas ayudan a su desarrollo?

El potencial que ha generado la feria alrededor del género ciencia ficción al visibilizarla, al mostrarla a nivel de la palestra pública y de los asistentes, es una cuestión invaluable. Yo considero incluso, y me atrevería a decirlo, que esta feria, por sí misma, generó mucho más que todo lo que se ha hecho en los últimos 80 años a nivel de lo que es la escritura de ciencia ficción en Honduras. Y, más que agradecer, es también felicitar a la secretaría por esta iniciativa, porque desgraciadamente el país ha estado abandonado a nivel cultural y, a través de esta feria, por lo menos en sus últimas tres presentaciones, que son las primeras presentaciones, la gente se ha dado cuenta de muchos autores y muchos géneros que se están trabajando, pero que desgraciadamente no todos manejan. Y la ciencia ficción, en este caso, fue una de las que ganó en esta feria nacional.

Y ¿cómo la ciencia ficción ayuda a pensar en el futuro de Honduras o en sus problemáticas presentes?

La ciencia ficción puede servir para establecer identidad, cosa que nos ha hecho falta y es uno de los principales problemas a nivel de país. Carecemos de una identidad nacional y máxime en la parte literaria, y la ciencia ficción da para poder escribir y contar a través de códigos no solo la realidad del país, sino también la historia. Por ejemplo, muchos autores ya contemplan la probabilidad de escribir desde la ucronía, por ejemplo, y recontar lo que ya la historia de Honduras, por ejemplo, nos plantea, no solamente a nivel utópico y distópico, sino versionar lo que pudo haber sido nuestro futuro como sociedad y el del resto de los países del continente americano si hubiesen pasado cosas diferentes a las que en la actualidad y en el pasado nosotros hemos analizado. Entonces, ahí ya entran por ejemplo otras ciencias sociales en la perspectiva de análisis a nivel sociológico, histórico, psicológico, antropológico. Y, creo que eso es lo más bonito de la ciencia ficción, que nos permite no solo tomar la parte dura, que serían las ciencias puras, sino también entrar en la parte del análisis de qué hubiese pasado, qué hubiese sucedido o qué podría pasar si en este punto de la historia Honduras comienza a contar las cosas desde la perspectiva de su población, al igual que otros países ya lo están haciendo.

La identidad es una cuestión urgente y necesaria por parte de todos los autores de cada uno de los países, porque cuando imaginamos ciencia ficción siempre la imaginamos desde la perspectiva anglosajona, desde los clásicos en Estados Unidos, pero muy rara vez decimos “hey, tenemos un clásico, por ejemplo, allá en Chile o en Argentina”, Adolfo Bioy Casares con La invención de Morel, por ejemplo …pero después de eso imaginar un clásico de ciencia ficción latinoamericana es un tanto complicado. Entonces, yo visualizo que de aquí a unos treinta-cuarenta años podríamos estar hablando ya de autores que hayan puesto una marca desde el género ciencia ficción y sobre todo que la cuenten desde la realidad de cada uno de los pueblos y, sobre todo, desde la perspectiva de la gente de a pie, como le llamamos aquí en Honduras al que no tiene, por ejemplo, medios de producción, al que no tiene la capacidad económica para poder contar su verdad. Entonces, la literatura es esa forma de mentir la verdad y también de contar la verdad.

Pensando en un futuro ¿Qué ideas o proyectos relacionados con la ciencia ficción hondureña surgieron a partir de la Feria del Libro?

Como primicia, porque es parte de la misma dinámica que generó esta feria.

Producto de uno de los conversatorios realizados tuvimos la oportunidad de acceder, por primera vez, por parte del Estado de Honduras y su editorial Eva Thais, a poder compilar la primera antología de ciencia ficción hondureña, con los autores que ya hemos mapeado. Entonces es un logro, es un espacio increíble que se construyó a partir de la participación de estos autores y su servidor. Una primera antología de ciencia ficción en Honduras ya es un avance increíble, estamos a años luz de lo que habíamos hecho, por ejemplo, en el siglo pasado.

Además, dentro de cuatro o seis meses se tiene planteado iniciar un taller con chicos y chicas escritores de entre 18-30 años que quieran entrarle al mundo de la ciencia ficción. Y, ese taller desembocará en una antología de la joven ciencia ficción hondureña. Pero, no me quedo allí. Y este sí es un dato que solamente lo vamos a compartir, porque todavía no está oficializado: la ministra de cultura, que también es escritora e historiadora, propone, más adelante, un premio nacional de ciencia ficción. Entonces, ya ahí estamos hablando de palabras mayores. Y, todo esto lo generó esta FIL Honduras 2024.

Pensando en tu experiencia ¿Cuáles fueron los principales aprendizajes de esta feria?

Bueno, lo primero fue conocer personalmente a otros autores de ciencia ficción más allá de leerlos. Es también ir detectando esa idiosincrasia, cuál es su perspectiva alrededor del género, cuál es la confianza que le tienen al género. Lo segundo, el acercamiento con la población que no conocía o no tenía ninguna referencia nacional sobre ciencia ficción. Y, creo que ahí radica el verdadero éxito de la feria, mostrar que sí se está escribiendo ciencia ficción, que sí se ha escrito ciencia ficción en Honduras, pero que desgraciadamente, y volvemos a la autocrítica, como país nuestra cultura literaria ha estado mucho más ligada al mágico realismo, como el resto de América Latina, incluso en menor grado a la fantasía o al género fantástico… pero la ciencia ficción viene a ser como ese faro, viene a ser esa lucecita un tanto titilante que viene a plantear también un cambio, un cambio de paradigma, un cambio de cultura literaria y realmente el éxito y mi aprendizaje alrededor de esto ha sido increíble. Establecer, por ejemplo, redes con otros escritores, no solamente a nivel de lo que es Honduras, sino, por ejemplo, con el hermano país de Cuba porque pues con el “guajiro” como le digo yo a Erick, establecimos una buena relación de amistad y quedamos ahí pendientes de trabajos colaborativos.

Para finalizar, ¿nos puedes recomendar tres libros de ciencia ficción hondureña?

Ok. Dentro de lo que es la parte de recomendaciones, voy a comenzar con:

Clones, relatos breves de 2096 escrito por Raúl César Arechavala Silva en el 2018. Su trabajo podríamos definirlo como ciencia ficción filosófica, es decir, su enfoque, su construcción va mucho más allá de la parte intimista. Es un libro de relatos breves que toma la parte científica relacionada con la clonación e interioriza lo que podría suceder en el futuro si, por ejemplo, este tipo de realidad utópica o distópica, dependiendo de cómo quiera imaginarse, llegase a ser una realidad.

De allí yo podría mencionar otra colección de cuentos que se llama Distopía, cuentos de ciencia ficción del tercer mundo, de Javier Suazo. Es un libro bastante orientado hacia la parte satírica, pero que refleja la realidad del continente y en especial la realidad del país. Termina siendo y convirtiéndose en un espejo. Lo interesante es que nos podemos observar y reflejar en él y darnos cuenta de que América Latina no es tan distinta y compartimos tantas cosas a partir de la parte social, política y sobre todo en la parte humana, que lo único que nos establece como, por ejemplo, habitantes de un país, son esas fronteras imaginarias y, a veces, lingüísticas que nos alejan los unos de los otros.

De ahí podría establecer, y en este caso no quiero pecar de ególatra, no quiero autopublicarme o ponerme en la palestra, pero hay una novelita de mi autoría que se llama Hacia el espacio: Quince crónicas sobre el nacimiento del Nuevo Orden y la Revolución Galáctica, y que podría ser también una buena opción para poder leer. No hay muchos títulos, muchos escritores han escrito cuentos sueltos y están en algunas antologías o colecciones, pero podría definir esos tres libritos como buenos y dignos representantes de la ciencia ficción en Honduras.

Equipo Cronn

Publicado por ALCIFF

Asociación de Literatura de Ciencia Ficción y Fantástica Chilena (ALCIFF), una organización comunitaria sin ánimo de lucro dedicada a la promoción y desarrollo de la ciencia ficción en particular y la literatura fantástica chilena en general. ALCIFF se desarrolla mediante los proyectos de sus integrantes nacionales e internacionales.

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