Por JP Cifuentes Palma
En el marco de los esfuerzos por visibilizar iniciativas ligadas a la literatura fantástica y de ciencia ficción en distintos territorios del país, compartimos esta conversación realizada por JP Cifuentes Palma a Michel Deb, escritor, editor y gestor cultural radicado en Limache.
La entrevista aborda aspectos de su trayectoria creativa, el desarrollo de Sietch Ediciones, sus proyectos recientes y algunas reflexiones sobre la circulación de la literatura fantástica dentro y fuera de Chile.
Aunque esta conversación fue realizada con anterioridad y su publicación se vio postergada durante el proceso de renovación de El Continuo Cronn, consideramos que sus contenidos mantienen plena vigencia para quienes siguen el desarrollo de la ciencia ficción y la literatura fantástica chilena.
«Finalmente, eso es la palabra Sietch: comunidad»
1. ¿Qué lo inspiró a explorar la literatura infantil y la novela gráfica en sus últimas creaciones literarias?
Son dos mundos totalmente diferentes. En este caso, La gata Lupe, que es ciencia ficción infantil, nació durante la pandemia. En esos meses de reclusión me llegó la idea de hacer una serie de cuentos para mi hija Matilda, sobre una familia gatuna en el espacio. En un comienzo trabajé con una ilustradora, pero por temas de tiempos individuales nunca pudimos avanzar más allá de los bocetos. Los cuentos quedaron en stand by durante mucho tiempo, hasta que retomamos el proyecto con Bujo y finalmente ve la luz el primer tomo de cinco.
Con Prayaphati el proceso fue diferente. Siempre he sido lector de cómic y novela gráfica, y admirador del trabajo como guionista de Jodorowsky en ese sentido. Al final de la Saga Orbe, en el año 2019, subí de manera gratuita un cuento que profundizaba más en el universo que había creado junto a los hermanos Aukán y Nehuén.
La idea era tomar esta historia, que mezcla la ciencia ficción más tradicional con la mitología hindú, lo que le da una profundidad real y una estética visual muy rica. Todo llevado a un formato gráfico que tuviera vida propia.
En esta primera etapa contamos con la ayuda de Macarena Cárcamo en el boceto de guion. Luego pasé por un proceso extenso de diseño con otro ilustrador, hasta que le propuse el proyecto a Roberto Rivera, quien ya conocía la Saga Orbe a la perfección y le tenía mucho cariño, lo cual era muy importante para mí. Teníamos visiones similares, entendía lo que quería visualmente y comenzamos a trabajar. Fueron diez u once meses de trabajo arduo, donde cambiamos el guion, lo adaptamos a las nuevas narrativas que exigía la historia, y logramos tenerlo listo para la Furia del Libro pasada. Y ahora también con su lanzamiento en Perú, de la mano de Pandemonium Ediciones.

2. ¿Cómo se entrelazan con sus experiencias personales o su visión del mundo?
Las historias siempre deben tener una base personal; es imposible crear mundos o narrativas sin experiencias previas. Claro, las modificamos, pero siempre existe un nexo con lo propio. En el caso de la Saga Orbe, tiene mucho de mi experiencia familiar, especialmente con mi hermano, y también de mis creencias religiosas. Por eso Prayaphati, y en general todo Orbe, incorpora elementos religiosos orientales. Soy un lector de textos sagrados y con el tiempo he reunido una pequeña colección que influye en mi manera de escribir y crear.
3. Sietch Ediciones ha logrado posicionarse en un mercado competitivo. ¿Podría contarnos qué valores o filosofía editorial los ha llevado a este éxito y cómo se refleja en las obras que publican?
Creo que, sencillamente, se trata de ser honestos con nosotros mismos: saber dónde estamos parados y tener objetivos claros y reales. Sabemos que hacemos género fantástico, que no siempre es bien visto por la “academia”, pero eso no nos preocupa en lo absoluto. Nuestro objetivo es crear libros que realmente tengan algo que decir y que, al mismo tiempo, sean objetos de deseo.
También sabemos que muchas editoriales han intentado replicar nuestros pasos; los lectores lo notan y, justamente por eso, siguen prefiriéndonos. Nunca quisimos competir con nadie y seguimos firmes en esa senda, fieles a nuestra manera de entender la edición.
4. Considerando el crecimiento de Sietch, ¿cuáles son los planes a largo plazo para la editorial y qué tipo de nuevos autores o géneros le gustaría explorar en el futuro?
Es una pregunta compleja, porque trabajamos en un mercado muy pequeño. Justamente por eso hemos estado mirando hacia afuera y llevando a nuestros autores a otros mercados, algo que pronto podremos contar con mayor propiedad.
En cuanto a nuestra línea, seguimos enfocados en mover y fortalecer el género fantástico y la ciencia ficción, que es donde sentimos que está nuestra verdadera identidad y lo que queremos seguir desarrollando.

5. ¿Qué retroalimentación de los lectores le ha sorprendido más o le ha resultado más significativa hasta ahora?
Lo que más nos ha marcado en estos cinco años de trabajo con Sietch es el cariño. Recibir tantos mensajes de lectores contándonos cuánto disfrutan nuestros libros, compartiendo sus impresiones y dándonos ánimo para seguir, ha sido algo realmente significativo. Creo que esa es, sin duda, la mejor retroalimentación que podríamos tener. Finalmente, eso es la palabra Sietch; comunidad.
6. Su viaje a la FIL Lima 2025 es un hito importante. ¿Qué expectativas tiene de este encuentro con el público peruano y qué diferencias anticipa entre los lectores de Chile y los de Perú?
Este fue mi tercer año consecutivo en la FIL Lima, pero tuvo una connotación muy especial porque, por primera vez, fui invitado oficialmente como autor internacional por la Cámara Peruana del Libro. Eso marcó una diferencia: me permitió compartir con muchísimas personas, dar entrevistas en distintos medios —algo difícil de conseguir en Chile— y darle un verdadero espacio a Prayaphati. En lo personal, también me sirvió para cerrar brechas y abrir nuevas oportunidades que traerán frutos a mi trabajo como escritor.
En cuanto a diferencias, creo que en Perú se percibe un fuerte apoyo hacia los autores locales. Existe un reconocimiento y una valoración genuina de su obra, algo que a veces en Chile se ve opacado por la sobreexposición de autores anglosajones que las grandes multinacionales suelen imponer, desde comprar literalmente a los booktagramers con desayunos y mil libros hasta la saturación de libros en las librerías.
Ese respaldo al creador nacional es, sin duda, una gran lección que podemos aprender.


7. A medida que su obra se expande a otros países, ¿cómo cree que el contexto cultural de cada lugar influirá en la recepción y la interpretación de sus libros?
Es una pregunta muy importante, porque justamente refleja cómo hoy se están exportando temáticas y autores que salimos del canon tradicional. En este momento, esas voces se ven como algo novedoso, y creo que estamos en una época que los creadores debemos aprovechar para buscar espacios fuera del país.
Lamentablemente, no todos tienen el tiempo o la motivación para abrirse ese camino, pero es fundamental entender que escribir también es un oficio: no se trata solo de terminar un manuscrito y lanzarlo al mundo, sino de trabajar con conciencia, oficio y visión de largo plazo. La inmediatez y la ansiedad de muchos autores nuevos les juega en contra; allí es donde debemos aprender a trabajar de mejor manera.
«Es fundamental entender que escribir también es un oficio»
8. Si comparamos sus primeros libros con los más recientes, ¿qué evolución nota en su voz narrativa o en su estilo de escritura? ¿Hay algún elemento que se mantenga constante a lo largo de su obra?
La evolución es evidente. Hoy me da mucha vergüenza leer mis primeros libros: desde la manera en que estaban escritos hasta las malas ediciones que tuve en ese momento. Ha sido un proceso largo y complejo, lleno de altos y bajos.
Aunque mi literatura siempre se ha mantenido dentro del género fantástico, con el tiempo ha tomado un giro más personal y maduro. Tengo lectores que me han dicho que disfrutan mucho más mis obras recientes que las primeras, y eso es un gran impulso para seguir trabajando y mejorando.
Me siento orgulloso del camino recorrido y de los proyectos que estoy escribiendo ahora. Ya no escribo pensando en complacer a otros, sino siguiendo una búsqueda más íntima y auténtica, y creo que los lectores lo perciben y lo agradecen.

9. ¿Hay algún proyecto en el horizonte del que pueda hablarnos, y qué lo emociona o lo inquieta de esa nueva aventura literaria?
Estamos trabajando en el relanzamiento de la Saga Orbe, con una edición revisada, profesional y enriquecida con nuevo material, tanto en portada como en interiores. Además, estamos llevando la historia nuevamente al formato gráfico junto a Roberto Rivera; ya contamos con el guion finalizado y hemos avanzado en el diseño de personajes y parte del storyboard.
Paralelamente, desarrollo un libro infantil dentro del mismo universo, en el que tengo la alegría de escribir junto a mi hija Matilda. También está en marcha un proyecto de terror —del que aún no puedo revelar demasiado— y sigo escribiendo cuentos que formarán parte de la continuación de La Maldición Forttia.
Es material nuevo, aunque en un universo conocido, lo que lo hace aún más desafiante: debe estar a la altura y superar lo ya publicado. Esa exigencia es, justamente, lo que más me emociona de esta etapa.

JP Cifuentes Palma
Escritor | Pasado director y miembro de ALCIFF

